El conocimiento tecnológico de los jóvenes argentinos es cada vez más disputado por empresas locales y de todo el mundo. Una investigación de la plataforma de educación digital Coursera ubicó a la Argentina en el primer puesto, entre 60 países, en la categoría “Tecnología”. El país superó a cuatro potencias europeas en este rubro, República Checa, Austria, España y Polonia, y a Brasil, la economía más importante de la región.
Si bien en Argentina, de acuerdo con la Cámara de la Industria Argentina del Software, este sector registró más de 5.300 nuevos puestos de trabajo durante 2018, esto todavía no es suficiente para satisfacer la demanda de los mercados local e internacional. La disputa empresarial por el talento argentino es cada vez más fuerte y pone en juego propuestas laborales tentadoras y variadas.
Pero no todo pasa por una mejor remuneración. Esto ya no es suficiente para los jóvenes del siglo XX, que también valoran la capacitación permanente en la empresa, el crecimiento dentro ella, los bonos por rendimiento, un excelente ambiente laboral, la posibilidad de trabajar de manera remota, la flexibilidad horaria, la experiencia de los compañeros, la chance de trabajar en distintos países, etcétera.
Además, no todos los talentos están concentrados en la Ciudad de Buenos Aires: el 25 % de los equipos de Virtualmind, por ejemplo, están conformados por jóvenes de Córdoba, Salta, San Luis, Chaco y Tandil, entre otras provincias. Tenemos jóvenes talentosos en todo el país porque hoy la tecnología nos permite trabajar a distancia y lo aprovechamos.
Inclusión digital
El futuro está ligado a la tecnología y el mercado demanda más conocimientos sobre inteligencia artificial, big data e Internet. El desafío a corto plazo para el Estado, el sector privado y el ámbito educativo es buscar un equilibrio con el fin de que todas las personas puedan ser incluidas en la era digital. Esto requiere de más jóvenes que estudien carreras técnicas, relacionadas a la ciencia de datos, y nos ayuden a ver cómo acortar la brecha digital, con tecnología más inclusiva y accesible para todos.
Si la disputa del siglo XXI es por el talento tecnológico argentino, el compromiso de todos es cuidarlo y valorarlo para que continúe creciendo. Debemos generar las condiciones para triplicar la cantidad de profesionales de la inteligencia artifical, un segmento que marca tendencia en el mundo de los negocios y en el que los argentinos nos destacamos. (Télam)